Thursday, February 01, 2007

La sobremesa

Cuando después de la cena Tatiana Ivanovna se sentó en silencio y cogió su labor de punto, mantuvo los ojos fijos en sus dedos y charló sin cesar.
"Daos toda la prisa que podáis por vivir, amigos mios..."-dijo-"¡Dios perdonará que sacrifiqueis el presente por el futuro! Ahora hay juventud, salud, fuego; ¡El futuro es humo y decepción! En cuanto tengáis veinte años, empezad a vivir".
Tatiana Ivanovna dejó sus agujas de hacer punto.

ANTON CHÉJOV
El consejero privado

Hablando de mi


Hay poca gente a la que no me aburra de prestar atención continuada. Gente a la que admire de una extraña forma, como si su palabra o presencia estuviera más justificada que la del resto.
Es extraño el fenómeno de la mitomanía. Desfigurar la realidad para encarnar en otra persona el ideal de cómo querrías llegar a ser tú... Está claro que en la envídia hay algo de placer, sino no se practicaría tanto.