Hay poca gente a la que no me aburra de prestar atención continuada. Gente a la que admire de una extraña forma, como si su palabra o presencia estuviera más justificada que la del resto.
Es extraño el fenómeno de la mitomanía. Desfigurar la realidad para encarnar en otra persona el ideal de cómo querrías llegar a ser tú... Está claro que en la envídia hay algo de placer, sino no se practicaría tanto.
1 comment:
quintero!!! jajaja si ya me lo avisaste ayer, pero no estaba seguro de q le dedicases tu blog jajaja
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